El siglo XXI se caracteriza por el gran avance tecnológico que ha contribuido sustancialmente a la realidad social, política y económica a nivel mundial. Estos cambios han llegado a la Educación en general y en particular a las Universidades, generando un desafío permanente en sus estructuras que se van acomodando por el acelerado ritmo de los cambios.
Este siglo interpela a las universidades a la formación profesional de las nuevas generaciones que deberán responder a las exigencias de los nuevos tiempos equilibrando el uso de las tecnologías con el componente humanista de sus acciones para promover el bienestar general y la sostenibilidad del planeta.
Los desafíos que afectan a la estructura misma de la universidad se imponen de manera más desafiante a los actores principales del proceso de enseñanza-aprendizaje: los docentes y estudiantes.
El docente del siglo XXI se constituye en un agente determinante para la transmisión de la cultura y la transformación de la sociedad. En el perfil docente es importante el conocimiento del área de enseñanza, pero tiene un gran valor el uso adecuado de las nuevas tecnologías, su responsabilidad social y sus habilidades interpersonales.
El estudiante del siglo XXI deberá comprender que el desarrollo de su autonomía es fundamental para gerenciar procesos educativos centrados en el aprendizaje del estudiante.
Para lograr esta autonomía es imprescindible que el alumno comprenda la importancia de la autodisciplina y la gestión colaborativa que le beneficiarán finalmente en la formación de habilidades blandas y profesionales del área elegida.
Analizando este contexto general, podemos destacar que en el Paraguay una de las mayores riquezas es su bono demográfico integrado por un número elevado de jóvenes ávidos de aprender, crecer y sobre todo de aportar al desarrollo del país.
Por lo tanto, si eres un joven que se siente capaz de ser el protagonista de su aprendizaje, con la capacidad de dialogar, de trabajar en equipo, con la motivación para superarse, con curiosidad e interés para asumir el desafío de iniciar una carrera universitaria con compromiso y responsabilidad, entonces eres parte esencial en la construcción de un Paraguay mejor.
Este es tu tiempo, asume el desafío.
Con talento y perseverancia se pueden conseguir todas las cosas
